El Centro de Arbitraje y Conciliación (CAC) de la Cámara de Comercio de Bogotá, la institución con mayor reconocimiento y antigüedad en esta materia en América Latina, llevó a cabo ayer en la capital colombiana la presentación de la Escuela de Arbitraje Internacional, con la colaboración de la entidad española Fundación Solventia y la financiación de la Corporación Andina de Fomento (CAF). En el acto de presentación participaron María Fernanda Campo, presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá y Conrado Truan, presidente de la Fundación Solventia y socio director del despacho de abogados Diaz-Bastien & Truan.
Esta iniciativa busca promover, en el ámbito internacional, la cultura de la solución pacífica de conflictos empresariales para el fortalecimiento de las relaciones comerciales de América Latina con el mundo. Tan solo en el CAC se atienden al año más de 250 casos de arbitraje comercial. Tal y como afirman los responsables de dicha institución, “cuando las regiones cuentan con mecanismos adecuados de solución de conflictos y profesionales especializados en la materia, se facilitan los procesos de integración, la atracción de inversión y el clima de los negocios”.
Según María Fernanda Campo, contar con un mayor número de especialistas en estos temas hace que los problemas entre las compañías se solucionen de manera más efectiva y en menor tiempo. “A través de la justicia ordinaria un proceso de estos puede tardar de entre cuatro y siete años, pero en el Centro de Arbitraje y Conciliación la duración puede ser de año y medio, lo que evidentemente agiliza cualquier acuerdo”, señaló la presidenta de la CCB.
Potenciar el Arbitraje en Iberoamérica
A través de esta nueva Escuela se formarán árbitros latinoamericanos que se convertirán en expertos internacionales en la materia con una visión global. Con ello se logrará consolidar las listas de árbitros altamente cualificados de la región, que destaquen en el orden mundial. “Este proyecto responde a las necesidades de un mundo globalizado en el que surgen nuevos conflictos mercantiles internacionales que requieren para su resolución, medios y formas que se adapten fácilmente a las realidades de las sociedades actuales”, explican los promotores de la Escuela.
Aunque Iberoamérica cuenta ya con destacados árbitros internacionales, su representación en el número global de árbitros sigue siendo escasa frente a otras regiones del mundo con más tradición en esa materia. “Esta situación ha llevado a que los conflictos que involucran países iberoamericanos sean resueltos por árbitros de otras latitudes, muy preparados académicamente, pero culturalmente alejados de la lengua y visión del mundo hispano”. |